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Hospital de Enniskillen

Descripción de la actuación social y ambiental.

Necesidades detectadas:

Uno de los requerimientos del proyecto era la reducción del consumo de energía con respecto al consumo del antiguo hospital de Enniskillen, debiendo ser mantenido dicho consumo por debajo de 50 GJ/m3 al año y debiendo ser las emisiones de CO2 inferiores a 120 kg/m2. Para conseguir esa reducción de consumo energético, el diseño del hospital contemplaba una unidad de Energía y Calor Combinado (CHP, por sus siglas en inglés), que aprovecha el calor residual de la producción de energía para convertirlo en vapor de agua, a utilizar en el sistema de calefacción, ahorrando de este modo en consumo energético, que era el objetivo establecido en el proyecto.

Sin embargo, cuando se fue a comprar el equipo de CHP previsto, éste había sido descatalogado, por lo que el equipo de obra tuvo que buscar en la etapa de construcción una alternativa con iguales o mejores beneficios al que la planteada por la adquisición del equipo CHP.

Soluciones adoptadas:

Habiendo estudiado diferentes alternativas, como la energía geotérmica o la instalación de una turbina eólica, la solución adoptada para sustituir el equipo de CHP fue la utilización de un motor spillings, que produce la misma cantidad de energía eléctrica y térmica que la unidad descatalogada.

Para la instalación del motor spillings se sustituyó una de las dos calderas de biomasa de 8 bar por una nueva caldera de 30 bar, de similares características a la anterior pero de mayor tamaño y capacidad calorífica.

El motor spillings instalado genera electricidad y vapor de agua a 8 bar, tras pasar por un sistema de reducción de presión, que se une al vapor producido por el resto de las calderas y se conduce al hospital para dar respuesta a la demanda de calefacción del mismo.

Resultados:

Tras la instalación del motor spillings y del nuevo sistema, se ha observado que, a pesar de que el consumo de pellets es mayor, la producción anual de energía calorífica es superior a la presentada en el diseño original, por lo que el coste global de la instalación es inferior.

Por otra parte, los trabajos de mantenimiento se han visto reducidos considerablemente ya que el motor spillings trabaja en función de la demanda de calefacción del hospital, frente al sistema on-off de control de la unidad de CHP, prevista en el diseño inicial del proyecto.

Todo lo comentado demuestra que la solución elegida ha mejorado la eficiencia energética del edificio en su fase de uso. Ésta y otras actuaciones llevadas a cabo han conseguido que la obra obtuviese el premio Green Apple Award, en la categoría mejora del entorno y herencia arquitectónica.