FCC Construcción avanza en la evaluación del impacto ambiental del proyecto A9 BaHo en los Países Bajos
FCC Construcción avanza en la evaluación del impacto ambiental del proyecto A9 BaHo en los Países Bajos
El proyecto de la A9 Badhoevedorp–Holendrecht (A9 BaHo), que forma parte del programa más amplio de ampliación de la red viaria Schiphol-Ámsterdam-Almere que se está llevando a cabo en los Países Bajos, integra principios de construcción circular, la reutilización de materiales y un seguimiento medioambiental continuo. Los socios del proyecto han estado trabajando para mejorar los indicadores de desempeño ambiental, como el MilieuKostenIndicator (MKI), una métrica neerlandesa basada en el ciclo de vida que cuantifica el coste ambiental de los materiales y los procesos de construcción.
Mediante la sustitución de materiales vírgenes por áridos y arena reciclados, la optimización de los procesos de producción y la prueba de nuevas técnicas de construcción circular, el proyecto sigue demostrando un progreso cuantificable en la reducción del impacto ambiental de las obras de infraestructura a gran escala.
Estos esfuerzos se alinean con los objetivos sectoriales de los Países Bajos de lograr una cadena de suministro de hormigón circular para 2030 y reducir la dependencia de los recursos naturales escasos.
Verificación del ACV de los principales materiales y procesos
En 2025 se alcanzó otro hito significativo, cuando el proyecto A9 BAHO verificó el Análisis del Ciclo de Vida (ACV) de los principales materiales y procesos utilizados en la construcción de infraestructuras.
Esta verificación representa un gran paso adelante en materia de transparencia y responsabilidad medioambiental.
Es importante destacar que la iniciativa supone la primera vez que FCC Construcción ha llevado a cabo la verificación de los datos de ACV de sus principales materiales de infraestructura y procesos de construcción, lo que refuerza el compromiso de la empresa con las mejoras de sostenibilidad basadas en datos empíricos y la alineación con las normas internacionales de evaluación ambiental.
Las ACV recopilan información específica del proyecto, abarcando toda la cadena de valor, desde la materia prima de los proveedores hasta el transporte, la producción y la instalación in situ, y fueron verificadas por un tercero independiente.
Además, como parte de la certificación CO2 Performance Ladder y de la estrategia para reducir las emisiones de los materiales, los ACV han ayudado a calcular la huella de carbono con los factores de emisión específicos de cada material, lo que supone una mejora significativa en la capacidad del sector para calcular las emisiones. Gracias al impulso de la sostenibilidad en el sector de la construcción en los Países Bajos, ha sido posible lograr avances significativos en los métodos de cálculo de CO2.