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Muelle de Playa Blanca

Descripción de la actuación social y ambiental.

Necesidades detectadas:

El ruido supone un perjuicio para la población local y para la fauna. Es habitual encontrar proyectos de construcción en los que los periodos de ejecución de las actividades más ruidosas están acotados en periodos horarios o estacionales para reducir su afección sobre la población (horario escolar, servicios médicos, nocturnidad, etc.) o la fauna (periodos de cortejo, reproductores, etc.).

El proyecto de ampliación del muelle de Playa Blanca en Yaiza (Lanzarote) se desarrolló en un entorno urbano con actividad comercial, portuaria y residencial. Con objeto de reducir el impacto de las obras, se realizó un control metrológico de los niveles de ruido producidos, mediante equipos calibrados que se situaron en puntos cercanos al núcleo poblacional y a la zona de obra, así como en puntos cercanos a las canteras que proveían de material a la obra.

Los resultados mostraron que en algunos momentos del año los niveles superaban los límites marcados por la legislación (65dB de día y los 55dB de noche). Las zonas más afectadas fueron la carretera de entrada de camiones al puerto y las proximidades a la antigua escuela de vela.

Soluciones adoptadas:

Con el objeto de prevenir la producción de niveles de ruido por encima de los límites legales y, en su caso, actuar de forma inmediata para reducirlos, se llevaron a cabo varias iniciativas. En primer lugar, se midió regularmente el nivel de ruido generado en la proximidad de las obras. En segundo lugar, se instaló una valla de delimitación del perímetro de la obra que actuó de pantalla acústica. Asimismo, se verificó que los horarios de trabajo fueran respetuosos con la actividad de la población local, especialmente durante el periodo nocturno.

Adicionalmente, se pusieron en marcha acciones para comprobar la adecuación de las medidas tomadas de modo preventivo. Para ello, se hizo un adecuado mantenimiento de la maquinaria de obra y se planificaron las actividades de obra de forma que se evitara la concentración de vehículos y maquinaria de obra.

Resultados:

Como resultado de las medidas llevadas a cabo, en los meses sucesivos se mantuvo la reducción de ruidos que ya se había obtenido en todos los puntos de control. Incluso, en algunos casos, el valor que se consiguió mejoraba el exigido por la legislación sobre ruidos.

En todos los proyectos de FCC Construcción tomamos en consideración, de principio a fin, la posible emisión de ruidos por las posibles molestias que supone para las personas —su bienestar, su salud y su vida social—, así como para la fauna del entorno.